1 Platón 2 · Sobre la caverna y la luz. Transmitido en la Academia, de su República
Lo aquí escrito lo dijo Platón entre sus cuarenta y sus setenta años. En el capítulo 4 declara que cambió de parecer, y se niega a tachar lo dicho antes. Donde habla del Bien, esta escritura toma la lectura menor: aquello que hace que cada cosa sea lo que es, y que no es a su vez una de las cosas.
2.1Ahora suelta a uno de ellos, y hazlo levantarse y darse la vuelta.
2.2Cada una de esas cosas duele.
2.3Le duele el cuello, porque no ha girado en treinta años.
2.4Le duelen los ojos, porque el fuego es más brillante que las sombras.
2.5Pregúntale: ¿ves ahora con más claridad? Dirá que no.
2.6Dirá: antes veía perfectamente. Ahora todo está borroso.
2.7Hasta querrá volverse hacia la pared que conoce.
2.8Aquí está la frase importante, Glaucón. Escúchala.
2.9Enseñar a un hombre no es meter la vista en cuencas ciegas.
2.10Los ojos ya estaban ahí. Los ha llevado toda su vida.
2.11Lo que ha de moverse no son los ojos. Es hacia dónde mira el hombre entero.
2.12Por eso enseñar no es verter dentro. Es dar la vuelta.
2.13Verter es algo que otro te hace. Darse la vuelta es un dolor que uno se come solo.
2.14Quien dice que le hicieron entender y no sintió nada, no se ha vuelto. Solo ha cambiado de pared.