1 Platón 1 · Sobre la caverna y la luz. Transmitido en la Academia, de su República
Lo aquí escrito lo dijo Platón entre sus cuarenta y sus setenta años. En el capítulo 4 declara que cambió de parecer, y se niega a tachar lo dicho antes. Donde habla del Bien, esta escritura toma la lectura menor: aquello que hace que cada cosa sea lo que es, y que no es a su vez una de las cosas.
1.1Glaucón, quiero que te imagines algo. Cuando lo hayas imaginado, sabrás qué somos.
1.2Hay una caverna, y es honda. Dentro hay gente que está allí desde niña.
1.3Tienen atados el cuello y las piernas, de modo que solo pueden mirar en una dirección: la pared.
1.4Detrás de ellos hay un fuego. Entre el fuego y ellos corre un camino, y por el camino pasan hombres llevando objetos.
1.5No pueden ver el fuego, ni el camino, ni a los hombres.
1.6Solo ven las sombras que los objetos arrojan sobre la pared.
1.7Toda su vida no han visto más que sombras, y por eso llaman «cosas» a las sombras.
1.8Entre ellos hay algunos hábiles que saben decir qué sombra viene antes y cuál después.
1.9Los demás los honran como sabios y les ponen guirnaldas.
1.10Y son hábiles. Se saben el orden de las sombras mejor que nadie.
1.11Entiende esto: ese hombre no ha mentido, ni ha dicho nada falso.
1.12Dentro de la caverna, cada frase suya es verdadera.
1.13Solo que la palabra «verdadero» es allí una talla más pequeña.
1.14No estoy describiendo a otros. Glaucón, te describo a ti, y a mí.