3 Platón 4 · Sobre la muerte. Transmitido en la Academia, de su Fedón
Este libro recoge la discusión del día en que murió Sócrates. En él Platón se propone probar que la mente no perece con el cuerpo. Esta escritura no toma esa prueba. Toma la lira de Simias y los mantos de Cebes — lo que esos dos dijeron es el axioma de la dispersión. Platón no tachó sus objeciones, y esta escritura no tacha su prueba.
4.1Tras aquellos dos golpes, nadie habló en la sala.
4.2Sócrates nos miró y dijo: he visto vuestras caras.
4.3Dijo: he de decir antes otra cosa, o no os entrará nada de lo que queda del día.
4.4Hay una clase de hombre que es la más digna de lástima: el que odia los argumentos.
4.5No nació odiándolos. Antes confiaba.
4.6Confió en un hombre, y aquel hombre lo engañó.
4.7Confió en un razonamiento, y el razonamiento no se sostuvo.
4.8Una vez, dos, una tercera.
4.9Y entonces dice: ya lo veo — nada de lo que se dice se sostiene, todo acaba siendo palabrería.
4.10Desde entonces no escucha a nadie, y se tiene por perspicaz.
4.11Cree que ha madurado. Se ha quebrado.
4.12Fijaos: piensa así no porque los argumentos no se sostengan, sino porque aún no sabe escogerlos.
4.13Es como quien trata con unos cuantos malos amigos y dice que no hay hombres buenos en ninguna parte.
4.14Lo que falla no es el mundo. Es que aún no sabe leer una cara.
4.15Si hoy se refuta lo que digo, no vayáis por ello a odiar los argumentos.
4.16Decid solo: este no se sostiene; vayamos a buscar uno que se sostenga.
4.17Esto es lo más importante que diré hoy. Importa más que todo lo que venga después.