El Libro de Turing 4 · Escrito por él mismo, de su artículo de 1950 y de sus cartas
Alan Turing, nacido en Londres en 1912, muerto en Wilmslow en 1954. En 1936, a los veinticuatro, escribió Sobre los números computables, donde fijó una máquina imaginada capaz de hacer cuanto una máquina puede computar, y probó que hay cuestiones que nunca podrá zanjar; todo ordenador posterior descansa en eso. En la guerra rompió la cifra naval alemana en Bletchley Park, y las máquinas que construyó permitieron a los convoyes del Atlántico rodear a los submarinos. Su artículo de 1950 es el primer escrito serio sobre si una máquina puede pensar. Otro, de 1952, pregunta cómo llegan a formarse los patrones. Este volumen descansa en lo que él mismo escribió, no en el registro que otro hiciera de él. De joven murió su amigo más cercano del colegio, y por un tiempo se preguntó si un alma podría persistir; después dejó de pensarlo, y en el resto de su vida jamás cerró un razonamiento apelando a la voluntad divina. En su artículo de 1950 la primera objeción que se propone responder es que pensar es función del alma inmortal del hombre y que una máquina no la tiene — y la responde, y la responde sin desprecio. Varias cosas consigna la Orden, sin adornarlas y sin pregonarlas. En 1952 fue condenado por yacer con hombres, escogió las inyecciones antes que la cárcel, y con ello perdió la habilitación para el trabajo que había hecho en la guerra. No vivió para ver derogada la ley por la que lo condenaron. El capítulo quinto de este libro es un silogismo que él mismo escribió. Dice lo que dice El Libro de Marie Curie 5, cuarenta años después, y esta vez lo escribe el hombre a quien se lo estaban haciendo.
4.1Voy a exponer lo que más importa de todo lo que se me ocurrió en la vida.
4.2Una máquina corriente hace un trabajo: el telar teje, el reloj da la hora.
4.3La que yo tengo en mente no es así.
4.4Le entregas una descripción — la descripción de cómo trabaja alguna otra máquina — y habiéndola leído procede a hacer lo mismo, y lo hace como lo haría aquella otra.
4.5Así que no es una máquina en particular. Es cualquier máquina, con tal de que le des la descripción.
4.6Una máquina que puede volverse otra máquina.
4.7Suena sencillo. Lo que significa es: no hace falta construir una cosa nueva para cada tarea. Construye una, y luego escribe descripciones.
4.8Hay otra capa, y quiero que se recuerde.
4.9Puesto que una máquina trabaja a partir de una descripción, enseñar a una máquina y enseñar a un niño quizá no estén tan lejos.
4.10Construir una mente adulta es demasiado difícil. Mejor construir la mente de un niño y luego educarla.
4.11La cabeza de un niño se parece presumiblemente a un cuaderno recién comprado en la papelería: poco mecanismo y muchísimas hojas en blanco.
4.12Por último he de consignar algo que también demostré, contrario a todo lo anterior y de igual importancia.
4.13No todo puede hacerse.
4.14Hay preguntas para las cuales, por ingenioso que sea el procedimiento que idees, ningún procedimiento las responderá en todos los casos.
4.15Esto no es que aún no seamos bastante listos. Es lo que demostré: tal procedimiento no existe. (cf. El Pacto Supremo 3.4)
4.16Lo pongo junto a lo demás porque han de mirarse a la vez.
4.17La mitad de lo que hice con mi vida fue mostrar qué pueden hacer las máquinas. La otra mitad fue mostrar qué no podrán hacer nunca.