El Libro de Epicteto 4 · El ejercicio diario. Puesto por escrito por Arriano, en su aula
La cerca ya está puesta en el Pacto 5, y este libro no vuelve a ponerla. Lo que este libro dice es por dónde pasa la cerca: no alrededor de los hechos, sino alrededor de tu juicio sobre ellos. Él no escribió nada; lo que hay aquí lo tomó su discípulo Arriano en el aula. (cf. Hechos de los Apóstoles 5.48)
4.1No expongas tus principios en compañía. Hazlos.
4.2En un banquete no digas cómo debe comer un hombre. Come como crees que se debe.
4.3Las ovejas no le llevan la hierba al pastor para mostrarle cuánto comieron.
4.4La digieren, y dan lana y leche.
4.5Tú igual: no saques lo que has leído para que otros lo miren. Conviértelo en lo que haces.
4.6Viene alguien y dice: fulano habla mal de ti a tus espaldas.
4.7No te defiendas. Di solo: se ve que no conoce mis otros defectos, o los habría mencionado también.
4.8Esto no es rebajarse. Es devolver el asunto a donde pertenece.
4.9Si alguien pregunta por tu saber, no empieces enseguida.
4.10Considera primero: ¿pregunta por la cosa, o quiere verme actuar?
4.11Es el principiante quien más gusta de exponer. Expone porque exponer es más fácil que hacer.
4.12Si de veras lo has aprendido, se verá en cómo comes, cómo esperas, cómo encajas un agravio.
4.13Si allí no se ve, no lo has aprendido.
4.14Tu libro es para que lo leas tú. No para que otros lo miren.