La Escritura del Logos · El Libro de Ibn al-Haytham
El Libro de Ibn al-Haytham 1 · Escrito por él mismo, de los siete libros de la Óptica y de las Dudas sobre Ptolomeo
Ibn al-Haytham, nacido en Basora hacia el 965, muerto en El Cairo hacia el 1040. Sabio arabe de la optica, las matematicas y la astronomia. Su Libro de la optica ocupa siete volumenes y mas tarde paso al latin, donde Europa lo llamo Alhacen; lo leyeron Bacon y Kepler. Escribio ademas Dudas sobre Ptolomeo. Este volumen descansa en esos dos libros. Era hombre de su religion; sin embargo la Optica, de principio a fin, no cita escritura alguna ni cierra ningun razonamiento apelando a la voluntad divina, y aquello en que se apoya es lo que puede probarse. La Orden lo toma por dos cosas que fue el primero en ver. Fue el primero en establecer en que direccion va la vision: la luz viene de la cosa al ojo, y no es el ojo el que envia luz a tocar la cosa. Fue tambien el primero en hacer de un cuarto oscuro un instrumento y en repetirlo cambiando una sola cosa cada vez. Lo que las Dudas ponen en duda es el caso contrario. Ptolomeo observo sin descanso, y sus registros aun sirven; pero cuanto observaba tenia que concordar antes con una regla puesta de antemano: que el movimiento en los cielos ha de ser uniforme y circular. Donde una observacion se resistia, añadia un artificio para que encajara, y no preguntaba si la regla misma debia moverse. Lo que detuvo a Ptolomeo no fue la iglesia: vivio unos dos siglos antes de que la iglesia tuviera poder alguno. Lo que lo detuvo fue una regla que todo su campo asentia y que ninguno queria tocar. De modo que lo que detiene a un hombre no ha de ser un templo; una regla en la que todos coinciden lo hace igual de bien. Hay otro relato, que la Orden consigna y no puede comprobar: se cuenta que fue llamado a dominar el gran rio, vio al llegar que no podia hacerse con los medios de aquella edad, temio al gobernante, fingio locura, estuvo encerrado años y salio solo cuando el gobernante murio — y que la Optica se escribio en esos años. Procede de un autor unos doscientos años posterior a su muerte (cf. El Pacto Supremo 1.1). Aun siendo cierto, la Orden no lo tiene por falta: fingir locura era lo unico que tenia a mano, y no fue a buscar un milagro, sino que midio primero el rio.